"DIEGO MOYA"

Fernando Huici en "El Pais-Babelia" del 17-11-07

"...Vuelve D. Moya a mostrar en Madrid un ciclo de trabajos que hacen evidente el giro drástico que ha impuesto al devenir de su pintura en el curso de los últimos tres años. Giro donde la sorpresa mayor se sitúa en el empleo de la plancha de alumino como campo...pues el plano de metal es aquí mucho más que un mero soporte, dado que su gélida piel reflectante, tratada a su vez por el artista, queda en gran medida a la vista como contendiente...a la marea de pigmentos y materias que invaden su superficie."

UMBA-E01326

"...El componente distanciador que incorporan tanto la plancha de aluminio como la dicción geométrica desplegada en su tratamiento, o las modulaciones lumínicas que derivan del desplazamiento de la mirada, distan mucho de resultar ajenas a la trayectoria del artista pues nos remontan a sus tempranas raices cinéticas...Ahora, las dos almas propias del hacer del artista se alían estrategicamente para dar cauce a dos derivas continentales enfrentadas en una y otra orilla de la herida abisal del Estrecho (de Gibraltar). Una figura que inscribe en el lenguaje mismo de la obra esas dos patrias sobre las que ha acabado escenificando Moya su condición finalmente fronteriza: la europea de origen y la africana de elección..."

 

POEMAS DISPERSOS Y EL COLOR (NOCTURNO) DE LA LUZ
(En Catálogo de la Fundación Antonio Pérez, Cuenca)

-Santiago B. Olmo - 2003

“... El acoplamiento más tenso de todos los posibles que realiza Moya, es el que engarza en el paisaje una perspectiva vivencial romántica con la visión contemplativa zen que basa su fuerza en la alusión, en el trazo breve y en una concisión simbólica que domina todo desbocamiento de la imaginación. Es posible ver estos cruces imposibles en piezas como el díptico Secreta Fraternidad I (1995) donde el gesto surge de un paisaje dorado como amenaza en forma de ola hacia la inmensidad imperturbable de un silencio conciso”

 

Secreta Fraternidad I

 

“No es posible afirmar que la pintura de Diego Moya integra o adapta los modelos de la plástica ni marroquí, ni árabe, ni islámica, dado que ninguno de estos términos puede ser asumido sin una prolija discusión y sin una redefinición que llevaría a desmontar innumerables tópicos que se manejan aquí desde la confusión. Sin embargo sí es posible afirmar que en la pintura de Diego Moya confluyen ideas, temas y “revelaciones” que cubren un amplio marco de síntesis y de pluralidad, pero también de coincidencia e identidad”.

“...La luz negra, que extrae nuevos e imprevistos colores de las pinturas, convierte a las últimas instalaciones en cajas de luz pictóricas, proponiendo una experiencia sensorial que pone en cuestión las apariencias: el color es luz, pero cambia dependiendo de la iluminación. (ver “Surco-Límite.Instalación”) Estas piezas vuelven a retomar, al cabo del tiempo, el discurso plástico de las Cajas Luminosas de los años setenta, renovándolo y trasladando la visión a una imagen de la pintura como luz, pero ya no centrada únicamente en el efecto, como un espejo que refleja la duplicidad cambiante de la mirada anterior. ”

Nebulosa 1,de la serie "Cajas Luminosas", años 70

 

 

UN PINTOR APARTE

(Introducción al Catálogo "Retrospectiva 10 años", 1999)

Juan Manuel Bonet

 

 

...Marruecos ha significado para el andaluz afincado en Madrid Diego Moya, el anhelo de construirse una vida aparte, lejos de Madrid, de su ruido, de su furia. Un espacio otro, un Sur donde el que concentrarse en el espacio de su propia obra, de una obra que renuncia a cualquier anécdota, que se adentra en el silencio, que llega a veces al monocromo.

Realizando las calcografías sobre roca, con Hakim Ghailan y Jahal

 

 

...Ejemplar ha sido en ese sentido una de sus últimas individuales madrileñas, titulada “Rio Azul”, y cuyo catálogo fue prologado, con un escrito en forma de carta, por Enrique Andrés Ruiz, que en su doble condición de poeta y crítico de arte no podía dejar de ser sensible a estos lienzos anegados por el azul, a su despojamiento, a la ascesis radical sobre la que se fundamentan : despojamiento y ascesis compatibles con insinuaciones paisajísticas, despojamiento y ascesis que invitan a una contemplación serena y que él relaciona con el tronco simbolista, y que le llevan hacia la purísima obra del checo francés Josef Sima, el pintor de “Le Grand Jeu”, y también hacia Mallarmé y “Un coup de dés jamais n’abolira le hasard”
(Fragmento) Juan Manuel Bonet

Zans II

 

 

“ALMA OCEÁNICA”

Fernando Huici / en EL País, Marzo 2001

 

...En la pugna de tiniebla y luz, la marea de la pintura hace emerger el rastro espectral de la piel del mar, que la memoria especular del sol y la espuma desgarran con fogonazos níveos o áureos.

Zala 1

...Sigue, aún así, el artista excluyendo toda mímesis escénica, obtando por esa equivocidad evocada por los versos del poeta sufí Jalal al Din Rumi*, bajo cuya advocación ha puesto Moya la génesis de esta muestra, y en los que se sugiere cómo el alma insondable del mundo resulta tan solo visible por las turbulencias que alientan en la materia. Y es, en ese talante, por lo que, pese a que su referente se hace hoy voluntariamente tan explícito, no resultan estas obras a la postre tan lejanas, en espíritu, a la querencia mística de los pioneros de la abstración, como tampoco cabe ignorar, en la dorada herida que una estela de luz traza en estas telas, la sombra tutelar de Barnet Newman.
(Fragmento) Fernando Huici

* Vemos la espuma, pero se nos oculta el océano,
Vemos la polvareda, pero se nos oculta el aire.
¿Acaso podrían existir la espuma y la polvareda
sin el poder del océano o la energía del invisible viento?

Jalal al-Din Rumi

 

"COMO EL AGUA EN EL AGUA"

Miguel Cereceda
ABC Cultural - Marzo 2001


.... Son muchos los artistas que se interesan por la experiencia mística y
por ese sentimiento que subrayan de vinculación y unión inmediata con el
cosmos. Diego Moya es uno de ellos, e invoca con su pintura y con
sus pigmentos la tradición de una experiencia semejante hecha por algunos otros
artistas contemporáneos, como Yves Klein, con su azul internacional y sus zonas
de sensibilidad pictórica inmaterial... No deja de ser sorprendente que, tratando de
acercarse a esta experiencia unitiva del individuo con el cosmos, estos
artistas coincidan -sin duda por procedimientos de aproximación independientes-
en los recursos formales del oro y del añil. Diego Moya sostiene que es muy
difícil representar el oro. El oro está asociado a valores de pureza,
incorruptibilidad, iluminación y perfección desde antiguo. Plotino lo proponía
como ejemplo y prueba del carácter espiritual de la belleza.... Diego Moya sin embargo
trata de evitar el brutal valor simbólico del oro, a través de una veladura u
ocultación pictórica con el añil o con el azul de Prusia, que produce la inequívoca imagen del
agua y de la espuma, del rayo, la tempestad y la tormenta.

(Fragmento)Miguel Cereceda

 

 

UN LUGAR Y EL SINGULAR: UNA ¿METAFORA? DE LA PINTURA
(Introducción al catálogo "Espuma y Viento")

-Miguel Logroño- 2001

 

 

“...El rayo, o el fogonazo de luz, es una espacie de meteórica flecha, un <<de pronto>> que atraviesa el cuadro -antología, ser, paisaje- pintado por Diego Moya-, encendiendo, iluminando de levedades la callada quietud del espacio. Asombra -es una característica- cómo <<de pronto>>, una línea recta, un zig-zag, hace emanar o impregnar -dentro afuera, fuera adentro- la luz en una pintura como esta, carente de <<de prontos>>, sosegada, serena, como el alma que transita por el cántico. Se hace luz, y se hace el conocimiento, o el reconocimiento. De pronto, en un demorado tiempo súbito, se hace la forma; se reconoce la forma. Las formas son una forma de conocer que habita –de ahí proviene- el singular de la <<informa>>. Hay que estar tranquilos, calmados para conocer...”

SAGAR 1